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Aquí encontrará los informes originales de las experiencias de una selección de clientes. En caso de desearlo y en una fase más avanzada del asesoramiento, con mucho gusto le ofreceremos la posibilidad de comprobar personalmente otras referencias más.
"El año pasado quisimos realizar un proyecto de Hotel Resort aquí, en Portugal. Una sociedad inversora de Sudáfrica nos ofreció una financiación de proyecto de 80 millones de dólares. Como tasa del 10% para poder disponer del capital fiscal, transferimos 800.000 dólares a la cuenta de un notario. Ni se puso a nuestra disposición el capital propio ni hemos visto el crédito ni se nos ha devuelto el dinero transferido. Gracias a la ayuda profesional de DEASA, y a su esfuerzo, conseguimos recuperar al menos parte del dinero pagado." G. G., Faro, Portugal
"Le conseguí a una sociedad extranjera de inversiones inmobiliarias un establecimiento comercial de primera clase por un precio realmente atractivo en Praga. Es decir, esa fue la cuestión clave. La sociedad de inversiones que me lo encargó me informó de que estaba dejando el negocio y que estaba interesada en otro tipo de inmueble. A través de diferentes canales averigüé que una empresa asociada de esta sociedad de inversiones de un tercer país había adquirido el inmueble en su lugar. Las negociaciones se llevaron a cabo directamente con el vendedor, dejándome a mí al margen. La sociedad de inversiones inmobiliarias negó el complot y argumentó que había sido casualidad. Por tanto, naturalmente no podían pagarme la comisión de más de 750.000 euros que me debían. Podía haber emprendido acciones legales... En lugar de ello contraté a DEASA, que tras duras negociaciones pudo llegar a un acuerdo aceptable para mí. No puedo más que elogiar el servicio y la profesionalidad de DEASA."
V. B, Jesenik, República Checa "Importo vehículos usados de Europa al norte de África. Normalmente me hallo yo mismo en el lugar y pago los vehículos en efectivo. Cuando se trató una vez más de recoger una carga de modelos Clase S, no pude viajar por motivos de salud. Por este motivo, en contra de lo que suelo hacer, le confié a mi socio francés desde hace ańos varios cientos de miles de euros. Mi socio no compró los vehículos con el dinero, sino que cuenta que le asaltaron y le robaron el dinero. Por diferentes circunstancias la historia no podía ser cierta, además ya no se ha atrevido a volver a Marruecos. Acto seguido contraté a DEASA. DEASA pudo recuperar parte del dinero. Una parte la había utilizado mi socio para pagar deudas. Así pues, él se hará cargo de pagar esa parte. Estoy muy satisfecho con los servicios de DEASA e impresionado por su modo tan fiable de trabajar." H. B., Casablanca, Marruecos "Un conocido nos convenció de que participáramos en un programa de operaciones de bolsa aparentemente lucrativo durante un periodo de 90 días. Se supone que nuestro dinero no debía tocarse, sino estar bloqueado durante dichas operaciones. Acto seguido transferimos 500.000 dólares americanos a la empresa con sede en Asia. Hemos recibido promesas diarias durante casi un ańo, pero ni hemos obtenido beneficios ni recuperado nuestro capital. En cuanto empezamos a sospechar que todo había sido un fraude, encargamos a la Debt Enforcement Agency S.A. que recuperara nuestro dinero. La empresa pudo recuperar, con gran esfuerzo, al menos tres cuartas partes de nuestro capital, por lo que le estamos muy agradecidos. No podemos más que recomendar encarecidamente los servicios de DEASA."
H. T., Zug, Suiza "Somos un bufete de abogados y sabemos por experiencia propia en numerosos casos que DEASA trabaja de forma fiable, profesional y efectiva. Recomendamos sin dudarlo la contratación de DEASA para casos "especiales"." H. S., Constanza, Alemania
"Mi amigo y yo queríamos comprar un chalet en un complejo residencial que se iba a construir en la Costa del Sol. Se nos ofreció un precio especialmente barato si pagábamos a cambio un tercio del precio de compra por adelantado al firmar el contrato de compra-venta. Así lo hicimos, ya que era una empresa de renombre la que iba a encargarse de llevar a cabo las presuntas obras. Por lo que averiguamos más tarde todo había sido falsificado, desde los planos hasta los permisos de obra. Sólo "nuestro" chalet se vendió cinco veces y se cobró un pago a cuenta cada vez. El lema del estafador era "take the money and run" ("coge el dinero y corre"). DESA fue capaz de encontrar a los estafadores en medio ańo y devolvernos todo nuestro dinero. Aconsejamos a todo el mundo que recurran a DEASA para solucionar problemas parecidos." F. & G. A., Benidorm, Espańa
"Yo quería comprarle una casa a un conocido en Brasil. Debido a un caso de defunción tuve que aplazar mi viaje a Brasil. Mi conocido pretendió tener otras personas seriamente interesadas en la compra y me apremió a realizar enseguida el pago. En cuanto estuviera en Brasil realizaríamos los correspondientes cambios de propiedad. Le transferí una parte del dinero e hice que mi madre le entregara a este conocido otra parte del dinero en efectivo. Cuando llegué tres semanas más tarde a Brasil, mi conocido no se presentó a la cita que habíamos concertado. Estaba supuestamente de viaje. No contestaba a las llamadas o decía que ya me volvería a llamar. Lo que no sucedió nunca. Y así estuvimos durante 4 meses, luego tuve que volver a Italia. Las investigaciones también sacaron a la luz que en ese tiempo había vendido la casa de otro modo. Por diferentes motivos no quise acudir a la policía y contraté a DEASA. Gracias a su perseverancia pudieron descubrir a mi conocido y salvar casi la mitad del capital. La otra parte del dinero ya se la había gastado cancelando algunas deudas. Ahora está devolviendo el dinero poco a poco cada mes, lo que al fin y al cabo es mejor que nada." F. B., Módena, Italia
"Yo había heredado una importante cantidad de seis cifras que quería aumentar mediante una inversión. Gracias al soplo de un socio invertí en una empresa de inversiones en Inglaterra que prometía como mínimo un 10% de réditos mensuales mediante operaciones bursátiles. También recibía extractos de la cuenta de forma periódica en los que constaba que estaba obteniendo buenos beneficios. Cuando más tarde quise que me pagaran una pequeńa parte para realizar una compra, la recibí, pero me costó bastante. Entonces empecé a desconfiar y cancelé mi inversión. A raíz de ello empezaron a ponerme excusas de repente de porqué no podía ser y me dijeron que tenía que tener paciencia. Me decían que el dinero estaba invertido y en ese momento estaba bloqueado. Contraté a DEASA, que evidentemente ejerció una fuerte presión. Una parte de mi dinero se me devolvió en varias veces, la otra parte lamentablemente la perdí. La empresa cerró. Se trataba de un sistema de bola de nieve. Pero gracias a DEASA al menos pude recuperar algo del dinero." C. B., Liechtenstein
"Ya hemos contratado en varias ocasiones los servicios de Debt Enforcement Agency S. A. La mayoría de los casos se resolvió con éxito. Incluso en los casos que no pudieron resolverse se puede decir que DEASA hizo todo lo que pudo. Los ajustes de cuentas se realizaron siempre de forma ágil y correcta. Estamos impresionados con la fiabilidad y profesionalidad de la empresa y no nos queda más que recomendar sus servicios." R. W., Montecarlo, Mónaco
"Hemos contratado hasta ahora tres veces a DEASA, tanto para fines privados como profesionales. En todas las ocasiones se trataba de deudores a los que habíamos concedido un préstamo, que no lo devolvían por motivos poco creíbles, en parte incluso ańos después de la fecha de vencimiento. DEASA actuó con éxito en dos de los tres casos hasta ahora. En uno de los casos pudo recuperar aproximadamente el 80% del importe. En el otro sólo el 60% aproximadamente, porque el deudor ya había muerto. Según nuestra opinión, DEASA también trabajó muy bien en el tercer caso. Lamentablemente aquí el deudor si que era realmente insolvente. Valoramos el modo de trabajar fiable, transparente y profesional de DEASA." L. W., Colonia, Alemania
"Una empresa de Austria no le pagó a nuestra empresa comisiones por un importe de 370.000 euros. Mientras presentábamos la denuncia en el correspondiente tribunal mercantil, nos dimos cuenta de que los deudores estaban trasladando sus activos a otras empresas. No habría servido de nada la ejecución de una sentencia. DEASA se presentó directamente donde estaban los responsables y les presionó de forma insistente. Los deudores ya no pudieron seguir dirigiendo el negocio tranquilamente y transigieron para negociar. Así recuperamos 300.000 euros, y ello antes de 3 meses. Nos quedamos perplejos y sorprendidos positivamente al ver el compromiso y la vehemencia con que la gente de DEASA se puso manos a la obra. ˇSin ellos todavía no habríamos visto ni un euro!" H.A. Linz, Austria
"Como empresa de comercio internacional hemos comprado durante ańos una parte de nuestros productos a una empresa de Nueva York. Los negocios se tramitaban en cada caso mediante cartas de crédito. El pasado otońo, debido a una demanda extraordinariamente alta de un determinado software de ordenador por parte de nuestros clientes, le pasamos un pedido urgente a nuestro proveedor. Dado que no había tiempo para pedir una carta de crédito, hicimos un pago por adelantado mediante transferencia SWIFT de un container con mercancía. Si bien el dinero les llegó enseguida, no pasó lo mismo con la mercancía para nosotros. Nuestro proveedor empezó a dar explicaciones de lo más inverosímiles. Y ello durante meses. Como resultado de algunas investigaciones salió a la luz que nuestro proveedor tenía aparentemente dificultades financieras. Contratamos inmediatamente a DEASA, que aceptó el caso inmediatamente. El encargo consistía en devolvernos el dinero, ya que durante ese tiempo tuvimos que encontrar otro proveedor. Nuestro antiguo proveedor nos está devolviendo el dinero ahora a plazos, lo que sin duda debemos agradecer al trabajo profesional de DEASA." P. S. L., Madrid, Espańa
"Junto con otra persona perdí 500.000 euros por culpa de un estafador que operaba en el sur de Alemania. Nuestro abogado supo manejar muy bien el asunto y el caso llegó finalmente también a los tribunales. La pega es que seguía sin pagar, porque supuestamente era insolvente. Sólo cuando contratamos a DEASA empezó a moverse la cosa. Nuestro abogado también se alegró de ello, ya que decía que por la vía legal apenas se podía hacer nada. La Debt Enforcement Agency (DEASA) consiguió que se devolviera una parte del dinero en pagos parciales. DEASA mantiene controlados a los deudores para presentarse ante ellos cuando vuelven a disponer de medios. Es muy tranquilizador." V.L., Basilea, Suiza
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